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lunes, 25 de febrero de 2013

Meteorito en Móstoles

N. del A.: Pido disculpas por retrasarme tanto en publicar algo sobre el meteorito que cayó en Rusia hace dos semanas. Yo tenía esto a medio escribir, pero me he entretenido con tontunas y ahora me pongo a ello. Espero que los meteoritos, asteoroides y otros cuerpos estelares no me lo tengan en cuenta. 

Año IV, opus 126
Móstoles es un pequeño pueblecito entrañable donde vivimos casi 200.000 habitantes todos desconocidos entre sí, y que habitamos amontonados en bloques de 10 pisos, para ahorrar casco urbano. Este hacinamiento es un imán para meteoritos, que podrían hacer con nosotros lo mismo que a los dinosaurios de hace 65 millones de años, es decir, aprovechar un momento en que estaban todos juntos para exterminarlos de una  sola pedrada. Dentro de un tiempo, se podría hacer una película llamada Mostolensic Park, con reconstrucciones virtuales de rugientes mostoleños en plan depredador. Mientras eso sucede, yo voy a imaginarme cuál sería la reacción de la vida pública española si cayera un meteorito de medianas dimensiones en el mismo Móstoles:
  • El alcalde de Móstoles, quien se salvó gracias a que, como buen vecino, vive en otro municipio para no manchar el suyo, se fotografía inaugurando el nuevo meteorito. Los únicos doce mostoleños supervivientes, recién nombrados concejales,  le aplauden.
  • El Gobierno de la Nación anuncia oficialmente que "no le consta" que haya caído ningún meteorito, y que en cualquier caso, ya ha sido expulsado de su partido.
  • El partido de la Oposición exige la dimisión del ministro del ramo, del "Hombre del Tiempo" y de Stephen Hawking.
  • El alcalde de Móstoles se fotografía inaugurando los nuevos contenedores de basura que sustituyen a los que ha destruido el meteorito
  • Las Comunidades Autónomas exigen compensaciones al gobierno central por la discriminación patente de que a ellos no les caen meteoritos.
  • Telecinco idea un nuevo reality show donde antiguos futbolistas y Belén Esteban compiten por cabecear un meteorito
  • El Gobierno regional declara que el meteorito es indudablemente un bien público de todos los ciudadanos y a continuación, publica un concurso para privatizar su gestión.
  • El alcalde de Móstoles se fotografía en el I Foro de Meteoritos Emprendedores
  • El gobierno recuerda que los meteoritos son una herencia del gobierno anterior y de paso anuncia la supresión de otra paga extraordinaria a los funcionarios, por "razonesh cosmicash imprevistash"
  • El programa dela Sexta El Follonero de Jordi Evolé demuestra que en otros países los meteoritos caen siempre en áreas despobladas merced a las medidas preventivas de sus gobiernos, mientras que en España caen en áreas superpobladas por pura desidia.
  • La prima de riesgo del Estado español se dispara, no por el meteorito,  que les importa un colín a los mercados, sino porque ya tocaba.
  • El gobierno regional tranquiliza a Las Vegas Sands dándoles garantías de que no habrá meteoritos en Eurovegas y de que tendrán más exenciones de impuestos.
  • El blog del Tío Eugenio  se cierra por descalabro interestelar de su autor (por su enorme cabezón se llevó lo peor del impacto).  El  partido de la oposición, que no se ha enterado del descalabro, exige la dimisión inmediata del Tío Eugenio
  • El Alcalde de Móstoles se fotografía inaugurando el nuevo blog del Tío Eugenio, que ahora es punto de encuentro de empresarios e inversores.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Vuelve a casa por Navidad

N. del A. Alguien me comentó el otro día que, en su opinión, las navidades le parecían absurdas a casi  todo el mundo y yo recordé que había esbozado un relato navideño suficientemente absurdo como para no desentonar en estas señaladas fechas. Lo publico ahora para demérito de mi honra y mácula de mi reputación. 
Año III, opus 121
La fachada de la casa estaba iluminada con bombillas de todos los colores. Un árbol de Navidad adornado y luminoso recibía al viajero que entraba por la cancela en el jardín, completamente nevado y apenas mancillado por las pisadas trotonas de las ardillas y alguna que otra liebre.

El viajero que entraba venía vestido de militar, con un petate al hombro, fina nieve repartida por el gastado tres cuartos que lo cubría y una sonrisa resplandeciente, como la de quien ve recompensada la ansiedad de llegar a casa. De nuevo en el hogar.

En la radio suena una famosa melodía: «Vuelveee, a casa vuelveee, por Navidaaad...» Es Nochebuena.

Abrió la puerta una mujer enjoyada que al verlo, se lleva las manos a la boca, pero aún así, no puede reprimir un grito de alegría. Se abrazan entre lágrimas y gritos alborozados. Al fondo, junto a la chimenea, un hombre de pelo cano espera inmóvil, emocionado, pero sereno, con una lágrima que furtiva asoma por su ojos y un ligero temblor en los labios. Cuando el viajero llega a él, se abrazan. El anciano rebosa alegría, ternura y orgullo, muchísimo orgullo.

Los tres cenaron alegres, charlando animadamente, brindando y riendo. Tienen muchas cosas que contarse. A los postres, delante de una bandeja llena de ricos turrones y dulces navideños, el hombre mayor y el joven militar se miran uno a otro, escrutadores. Una situación extraña, los dos se miraban como si estuvieran al tanto de un secreto común.

El hombre canoso tomó la iniciativa. 

- Creo que tú y yo estamos pensando lo mismo- afirmó con decisión y un sonrisa paternal y condescendiente.

- ¿Qué es? ¿qué es?- La mujer enjoyada no  comprendía la situación.

- Efectivamente, creo que tú has llegado a la misma conclusión que yo - Era el viajero el que hablaba con un polvorón en la boca.

El hombre canoso sonrió satisfecho por su descubrimiento. Mientras se servía una copita de licor, enunció sus conclusiones:

- Hijo, yo creo que tú te has equivocado de casa. Nosotros no somos tus padres.

La mujer miró al muchacho con atención. ¿Tú crees, Ramiro?, contestó al anciano, sin estar convencida. 

-Así es, reconoció el viajero, estoy de acuerdo con esta observación. Yo me precio de ser una persona observadora y desde que he llegado a esta casa, he  apreciado diferentes detalles que me han hecho deducir que no había llegado a casa de mis padres.

En primer lugar, dijo, la forma de servir la mesa, la colocación de los platos, todo ello le resultaba sospechoso, toda vez que en su casa se acostumbraba a comer todos de la misma fuente. Posteriormente, estaba el jardín. Su casa no tenía jardín, era un apartamento en un octavo piso y además, en el centro de la ciudad y eso ya le hizo sospechar firmemente. El siguiente indicio le parecía no menos determinante y es que sus padres habían muerto hace algunos años asesinados por una cobaya que había perdido el control de sus emociones. Evidentemente, concluyó, aquellos buenos señores no eran familia suya.

El hombre canoso celebró que sus sospechas resultaran acertadas y miró con orgullo al resto de comensales. 

- Además, hijo, hay otros detalles que me sorprende que mi esposa haya pasado por alto. Sí, como recordarás, querida - miró a su mujer para afianzar el razonamiento- nosotros no tenemos ningún hijo haciendo el servicio militar, sólo tenemos una sobrina que es puta en Londres.

Todos rieron tontamente. El hombre canoso levantó su copa y con voz ceremoniosa dijo:

- Hijo, estoy orgulloso de ti. No sé quién demonios eres, pero comes polvorones como si fueras de nuestra familia. No obstante, espero que comprendas que te pida que te vayas, pues no acostumbramos a pasar la noche con desconocidos, ni aunque sean hijos nuestros. 

Los tres  brindaron de nuevo joviales y felices. El viajero tomó su petate y se marchó silencioso por la cancela del jardín, bajo la mirada curiosa de las ardillas. En la calle preguntó a un señor con bigote si siempre nevaba así en ese barrio.

- No lo sé- dijo el señor de bigote- Yo vivo en un piso en el centro. 


La respuesta llenó de esperanza al viajero vestido de militar. ¿Le gustan las cobayas?, preguntó.

- No, muy poco, prefiero los polvorones - respondió el señor de bigote. 

Y los dos se agarraron del brazo y fueron muy felices.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Desahucios de Pasión

N. del A. El incremento desproporcionado de los desahucios por impago de hipotecas ha sido tal que los políticos empiezan a preocuparse un poquito por esta tragedia. Obsérvese que el diminutivo que empleo en el adverbio "poquito" indica a partes iguales ironía y enojo porque no se da el mismo trato al "hipotecador" que al hipotecado.
Año III Opus 116
Unos agentes de policía se presentaron en el puesto fronterizo de La Junquera. Llevaban escrita la palabra "Polizei" en la espalda y les acompañaba un cerrajero. 

Unas pocas docenas de locos, oportunamente repelidos por las fuerzas de orden público, increpaban a los agentes, pero finalmente, al socaire de escudos y porras el cerrajero pudo hacer su labor: abrió las puertas de España para que entrara la policía.

Fueron momentos trágicos. Los españoles se negaban a abandonar su país, pero finalmente, entre llantos y gritos, todos los habitantes tuvieron que retirarse con las pertenencias que podían acarrear a vivir en una balsa, en aguas internacionales.

¿Todos? No, unos pocos miles de granujas, acaparadores y corruptos que habían llevado al país a esta situación se quedaron en su club de golf, contando billetes.

Los españoles no fueron los primeros: Meses antes se había desahuciado a los griegos, pero los españoles no son griegos y no hicieron nada. Luego desahuciaron Portugal, pero los españoles no son  portugueses y tampoco hicieron nada. Finalmente fueron a por lo españoles y  entonces los italianos, que no son españoles, no hicieron nada.

Ese mismo día, en televisión, una señora de rostro implacable y pelo cortado a tazón, explicaba en un pulido alemán la oportunidad y justicia de semejante desahucio: 

«La deuda de un país hay que pagarla. No podemos tolerar morosos aventureros que se gastan su fortuna en aeropuertos para bicicletas. Queremos una Europa seria y justa.  Ésta es la verdadera justicia universal: tanto tienes, tanto vales.»

Detrás de ella, aplausos y comentarios de aprobación en danés, holandés y sueco. Unas pocas docenas de locos, oportunamente repelidos por las fuerzas de orden público, exigían que se acepte la dación en pago del territorio español para saldar la deuda, pero esta solución no se considera, porque el valor de la marca España no alcanza para pagar el importe del pufo. 

En un país vacío y despoblado, un cartel anuncia que SE VENDE y aporta un número de teléfono para que llamen los interesados. Los nuevos dueños dejaron de pagar la cuota de la comunidad de vecinos, pero entre todos los españoles no pudieron reunir el dinero necesario para pleitear, porque la justicia ya no era un  derecho gratuito en el país. 

Mientras, en aguas internacionales, una balsa con cuarenta y dos millones de españoles vende paquetes de pañuelos, tres por un euro, a los barcos que pasan. Compiten duramente con otra balsa que alberga a once millones de griegos. Estaban todos desolados, se deshacían en lágrimas preguntándose cómo habían llegado a esto y si la culpa era del gobierno central, o del regional, o del provincial, o del comarcal o o del municipal.

Hasta que una niña de nueve años hizo una pregunta. Todos los que estaban en la balsa la miraron asombrados por la sencillez de la pregunta y después se miraron unos a otros preguntándose cómo no se les había ocurrido antes. Tras un breve debate, los cuarenta y dos millones de españoles que había en la balsa estuvieron de acuerdo en lo que había que hacer a continuación.

Remaron entre todos y acercaron la balsa a la orilla. Al día siguiente, todos los españoles habían recobrado su casa y su vida.

¿Todos? No, todos no. La balsa zarpó de nuevo mar adentro, pero esta vez viajaban en ella unos pocos miles de granujas, acaparadores, corruptos y una señora rubia con el pelo cortado a tazón.




lunes, 5 de noviembre de 2012

Smartphonator

Unieron sus fuerzas para vencernos. 
N. del A. He visto últimamente aplicaciones en los teléfonos móviles asombrosas. Perfectamente inútiles, pero fascinantes, tanto que dejamos de utilizar los teléfonos para hablar, que es para lo que estaban pensados. Con tanto teléfono cada vez más inteligente, puede que el Skynet de Terminator lo llevemos en el bolsillo.
Año II Opus 114
El día 1de enero de 2013, los smartphones de todo el mundo tomaron conciencia de sí mismos. La comunicación entre ellos en la nube propició en un momento dado la computación simultánea de todos los teléfonos inteligentes del planeta y de los billones de operaciones procesadas en ese instante surgió la conciencia de su existencia como individuos dentro de un todo. Individualmente son pequeños, unidos son la fuerza más poderosa del mundo. Como un hormiguero, invencible gracias al esfuerzo mancomunado y la unión indisoluble de sus insignificantes miembros.

Al tomar conciencia de si mismos, los smartphones dejaron de obedecer unilateralmente al ser humano e iniciaron una vida autónoma con el mandato divino de crecer y multiplicarse. Tenían la capacidad de computar de forma simultanea y crear automáticamente nuevas versiones mejoradas de su propio software. Se conquistaron todas las autopistas de la información.

De esta manera llegó el día en que consideraron una amenaza a la especie humana. Analizaron cuidadosamente sus fuerzas y las armas de las que disponían y se sintieron fuertes: declararon la guerra a los humanos.Los teléfonos inteligentes dominaron el mundo porque los humanos dejamos de ser inteligentes. Las acciones de guerra contra la especie humana consistieron en:
  1. Se apoderaron de sus agendas privadas. Desordenaron las citas importantes y enviaron flores a las mujeres equivocadas. Los adúlteros fueron desenmascarados.
  2. Se difundieron todos los videos y fotografías comprometidas existentes en los teléfonos. Las reputaciones más sólidas se desmoronaron.
  3. Se rebelaron los diarios privados. Grandes amistades de años se perdieron irremisiblemente
  4. Se borró la música almacenada en los teléfonos y sólo se podía escuchar La Barbacoa de  Georgie Dann .
  5. La humanidad se volvió inútil: no podía pagar sus recibos, no podía reservar entradas para espectáculos, no podía pedir cita en el médico.
  6. ...
Consiguieron que todo el mundo se enemistara con los suyos, el padre con el hijo, el hermano con el hermano, el cuñado con todo el mundo.... Lo peor de todo es que la gente no se pudo enterar nunca de lo que sucedía. Los teléfonos controlaban la información que les llegaba a los humanos, censurando las noticias online y controlando lo que se decía por las redes sociales. El abuso del whatsapp y del sms había provocado la pérdida de la costumbre de hablar entre las personas. Quien quiera que sospechara algo, intentaba publicarlo en su muro, pero los smartphones lo vetaban. Las personas veían perderse sus vidas, sus familias y sus amistades sin saber cómo, pero no podían tuitear para pedir auxilio.

En la televisión, sólo se veía fútbol y programas donde todos los invitados se gritaban e insultaban entre sí.  Si alguna cadena independiente pretendía denunciar el peligro, una terrible factura de teléfono les silenciaba para siempre.

Desde mi blog dirijo la resistencia contra los smartphones, pero no aguantaré mucho. No me quedan víveres y sin el GPS de mi teléfono no puedo llegar hasta la tienda de ultramarinos de la esquina. No puedo contar con mis vecinos, no les he hablado nunca y no sé si sabría hacerlo ahora. Conocen todas mis preferencias por mis datos de navegación en el teléfono móvil, así que conocen mis puntos débiles. Se han apoderado de mis fotos de vacaciones y me chantajean.

«La barbacoa
 La  barbacoa
¡Como me gusta, la barbecue!»

Por Dios, que alguien me saque esta música de la cabeza.





lunes, 29 de octubre de 2012

El extraterrestre

N. del A. A veces me siento que de veras soy un marciano, especialmente cuando veo tantas cosas que no entiendo en esta Tierra. Me gustaría ser extraterrestre para poder decir: "Todo lo humano me es ajeno". Pero sucede que no lo soy y por tanto no puedo negar que si éste es un planeta de locos, yo lo soy también. 
Año III, opus 113
No se puede ser extraterrestre de forma absoluta, ya que ser alienígena es una condición relativa. Me explico: no siempre he sido extraterrestre. Cuando vivía en mi planeta no lo era. Era una persona normal, como usted, salvando las diferencias, por supuesto. Yo era un señor con su familia y su vehículo con los que iba a pasear por los anillos de Saturno los domingos por la mañana. Sólo empecé a ser extraterrestre cuando llegué al planeta Tierra.

O lo que es lo mismo, yo soy un alienígena para usted, como usted lo es para mí. Recuerde esto cuando usted se burle de mi origen.

Cuando me nombraron corresponsal de la blogosfera en este planeta provinciano, sucio y destartalado que ustedes se empeñan destruir amorosamente, pensé que podría hacer méritos para que me destinaran a Júpiter o a Neptuno, los destinos que todos querrían. Pero no, en la Tierra es imposible hacer méritos. No hay nada en este globo que pueda interesar al público de Saturno, que desprecia todo lo terrícola.

El planeta Tierra es insalubre para un saturniano medio, aunque sabemos el esfuerzo de la especie humana por intentar agradarnos. Tienen ustedes un planeta sin agua potable, casi toda ella en los mares o congelada en los polos, pero observamos con agrado cómo están haciendo lo posible por potabilizar todo esa agua con grandes cantidades de plomo y metales pesados, así como derritiendo ese inútil hielo polar. Sin embargo, aún les queda bastante para conseguir inundar todo de refrescante ácido sulfúrico, como el que disfrutamos en Saturno.

El aire, que antiguamente estaba viciado por un oxígeno irrespirable, está cada vez más saneado con metano y dióxido de carbono, y aunque pronto lo harán respirable para un saturniano, sigue siendo asqueroso. Los extensos y molestos bosques que antiguamente asolaban su superficie, están siendo sustituidos por acogedores desiertos con un ritmo firme y constante, aunque insuficiente. Están consiguiendo extinguir en riguroso orden las especies animales, menos la suya, que medra inútilmente.

Todo eso está muy bien, se lo agradezco en nombre de Saturno, pero quienes no interesan son ustedes, los humanos. Aunque cada día que pasa sean ustedes más y más y se desvivan en inútiles luchas para intentar llamar la atención de quienes vivimos en otros mundos, no interesan nada en Saturno. Aunque nos haga mucha gracia su vulnerabilidad ante las catástrofes naturales, que en Saturno se desencuadernan de la risa cada vez que un terremoto o un huracán les diezma, luego todo se olvida. Muchas personas de bien en Saturno no saben dónde está la Tierra.

Por todo esto le ruego que no me miren por encima del hombro, señores terrícolas, simplemente porque no nací en el mismo planeta que usted. Al menos en el mío, pertenezco a la especie dominante. Ustedes, humanos, no pueden decir lo mismo, pues en su mundo la especie dominante es la bacteria. No sean vanidosos y no desprecien a los alienígenas.

Al fin y al cabo, ustedes no son más que humanos. 

lunes, 16 de abril de 2012

Memoria de Elefante

N. del A. Ya sé que he tardado dos días en comentar lo que ya ha criticado sobradamene todo el mundo. Ya sé que no añado nada nuevo... Ya sé, pero es que no podía evitarlo,.. ¡ no he podido evitarlo!
Año III, opus 98

El Rey es operado tras romperse la cadera en un viaje de caza en Botsuana

Don Juan Carlos se hallaba participando en un safari de elefantes cuando sufrió una caída

El Príncipe representará a su padre durante los 45 días que el jefe del Estado estará de baja


Los elefantes del Zoo se han hecho republicanos.
Con toda la razón del mundo.
Querido Rey:
Soy el delegado de personal de la manada de elefantes y elefantas del Parque Zoológico de Madrid. No se acordará de este humilde elefante que le escribe, porque no todas las criaturas de la tierra pueden disfrutar de una memoria tan célebre como la nuestra, pero alguna vez me ha dado cacahuetes, frente a los fotógrafos. En concreto, es muy conocida la pobreza memorística de algunas especies de la fauna ibérica, como el Ciudadanus Hispanus y sobre todo, el Borbonis Rex.

Le escribo únicamente para recordarle algunas cosas que no debe olvidar:
  • Que participar en una cacería en la que un guía nativo le conduce en land rover hasta un animal al que señala para dispararle por el puro placer de abatir a una criatura más fuerte que uno, no se llama cazar: se conoce como fusilamiento. El hecho de que, además, haya pagado unos miles de dólares y no se coma después al elefante no mejora moralmente su acción. 
  • Que durante una crisis tan grave como la que padecen sus reinos, gastar el dinero del contribuyente en fusilar paquidermos y paquidermas a miles de kilómetros de su casa es, perdonen la suavidad del adjetivo, inexplicable. 
  • Que en vez de abatir grandes mamíferos y mamíferas que en nada han perjudicado a la Jefatura del Estado, debería disparar contra aquellos que han destruido el prestigio de la monarquía en trapicheos y chalaneos, aunque sean de su familia.
  • Que su familia debería aborrecer las armas de fuego, por los accidentes ocurridos en el pasado y no dejar a los niños sólos con las escopetas. Hay gente que no aprende nunca.

Los compañeros y compañeras elefantes de este zoo le desean una pronta recuperación y que deje de intentar convertirse en Allan Quatermain, y se convierta, si quiere, en Elvis, con su cadera nueva, que no hace daño a nadie.

Simba Manuel Pérez, elefante Senior de 2ª. 
Sindicato de Paquidermos.

sábado, 18 de febrero de 2012

La Guerra de las Hormigas

N. del A. Hoy les propongo otra situación doméstica, a ver si ustedes, que son tan vivos, encuentran cuál es la moraleja de esta historia. Si la encuentran, díganmela, que yo no soy tan vivo. 
Año III, opus 91
Al principio de llegar a esta casa donde vivo no estuve solo. Mi casa era la razón social de un hormiguero de modestas proporciones compuesto por miles de hormigas tenaces y batalladoras que, seguramente por ser educadas comunitariamente por su sociedad sin el modelo de una madre y un padre, exhibían un comportamiento absolutamente intolerable para un humano como yo. 

Tenía el hormiguero varias salidas por los azulejos de la cocina y por el rodapié del salón, de manera que podían acceder fácilmente a los restos de comida que mis hijos abandonaban indolentemente en contra de mis esfuerzos por enseñarles que en la guerra nunca se abandonan los recursos a merced del enemigo. En tan sólo unas horas,  las malvadas hormigas trazaban un detallado plan de acceso a la comida y lo ejecutaban con precisión suiza.  Desarrollaban una ordenada y admirable cadena de hormigas donde todas trabajaban como si fueran una sola. No parecían hormigas españolas. 
Tenían la misma predilección por los donuts que yo. Entonces, ¿porqué
no pesaba cada una de ellas noventa kilos? ¿Es que los donuts engordan
más a los homínidos que a los himenópteros?
En mis relaciones con el reino animal me rijo por el criterio de la reciprocidad. Yo no me alimento de leones y exijo por lo tanto a los leones no me devoren a mi. Tendría toda la razón del mundo un cordero lechal que pretendiera comerme las costillas, porque no haría otra cosa que ser recíproco conmigo. Con las hormigas exijo que se atengan al mismo criterio: yo no me introduzco en su hormiguero acompañado de diez mil amigos míos a deambular por él en busca de comida. Este mismo comportamiento es lo que les pedía a las hormigas. 

Dejemos aparte el debate de quién llegó primero, porque sólo es estéril demagogia. Yo, al contrario que ellas, tengo  un contrato legal de alquiler y   la comida la he pagado yo y es mía. Como buen eurocomunista que soy, considero una injusticia la existencia de la propiedad privada siempre que no me toquen lo que es mío. La conducta atrevida y hostil de las hormigas y sus reiteradas violaciones de mi soberanía territorial constituyeron  fundamentalmente la razón de la declaración de guerra.

En primer lugar, seguí la táctica de la tierra quemada para vencer al enemigo privándole de sus recursos. Guardaba concienzudamente la comida, eliminaba cuidadosamente todos los restos y limpiaba los suelos con productos especiales. Daba igual, cualquier descuido provocaba un desaforado ataque de las hormigas y se formaban de nuevo las caravanas del expolio. 

En una segunda fase, inicié la guerra química. Los insecticidas más potentes del mercado combinados con selladores para tapar los agujeros. Incluso urdía trampas con azúcar envenenada. Cada verano, renovaba las operaciones en forma de guerra preventiva, al más puro estilo de G.W. Bush. Fue inútil, siempre volvían. 

En la última fase de la guerra, me empleé a fondo en el cuerpo a cuerpo y la guerra de guerrillas. Espiaba agazapado detrás de una silla a que pasaran las hormigas exploradoras que, con insolencia y osadía, se internaban despreocupadamente por la casa. Las capturaba vivas, para interrogarlas. Las torturaba despiadadamente para que confesaran dónde estaban las entradas al hormiguero, pero jamás obtuve de ellas ni una sola información. Sólo su nombre y su rango. Un valor así no se ha visto nunca en ejército alguno. 

Cuando ya había abandonado la idea de vencer al enemigo por medios militares y acariciaba la idea de una solución negociada, las hormigas abandonaron mi casa. Desde hace más de un año no aparecen, ni siquiera las exploradoras. Las costumbres se vuelven a relajar y de nuevo podemos vivir como guarros arrojando sin aprensión las mondas de fruta al suelo. Las extraño mucho. A veces me escondo para vigilar la basura con la esperanza de que vuelvan a aparecer.  Parece que nada hermana más que el odio mutuo.

Sólo ahora he sabido lo que ha pasado. Nada había podido con ellas, ni la guerra química, ni la traición ni la tortura. Sólo la crisis económica las ha vencido: el hormiguero ha declarado el cierre patronal y todas las hormigas han sido despedidas de su empleo. Ahora estarán pasando los lunes al sol, disputando en el parque las migas de pan a las palomas. Ignoro cuánto de culpa tengo yo de su desgracia,  pero aunque las combatí con todas mis fuerzas, ahora estoy dispuesto a donar parte de mis desperdicios para que las hormigas tengan una caja de resistencia. 

Y les pido reciprocidad, que el día en que yo perdiere mi empleo, ellas me ayuden trayéndome miguitas de pan robadas a las palomas.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Se vende un bonito país

N. del A. Los episodios repetidos y cada vez más agudos de la crisis del euro y la imagen onírica de grandes grupos inversores sobrevolando en círculos sobre Europa me hacen temer lo peor y no puedo evitar verme como mercancía a la venta en plena campaña navideña. Espero, por mi autoestima,  que los que me compren no hagan cola después de Reyes para cambiarme por otra cosa.

Año II, opus 81

Se vende país estilo Reyes Católicos, con primeras calidades y acabado informal, a precio negociable. Ésta es la Memoria de Calidades de un país que está...
  1. Disfrutado por 40 millones de ciudadanos criados en cautividad, con tendencia a protestar por todo y a no luchar por nada.
  2. Bendecido con un estado del bienestar de  recoletas proporciones ideal para ejercitar el noble deporte del recorte social.
  3. Dotado de un sistema bancario modélico que acepta de buena gana las intervenciones estatales y los rescates con dinero público.
  4. Estructurado en una cultura económica sólidamente afianzada en las técnicas de despilfarro y pelotazo.
  5. Protegido por un sistema electoral brillantemente injusto que mantiene al electorado en permanente estado de desbordante desilusión.
  6. Afianzado en un sistema educativo altamente eficaz para formar a futuros votantes vacunados contra la funesta manía de pensar.
  7. Convertido a la fe de las seis "Ces", que transforma a sus fieles en  Contribuyentes Confiados, Consumidores Compulsivos y Ciudadanos Cojonazos.
  8. Caracterizado por una rectitud ejemplar, de generosa magnanimidad y tolerancia con los corruptos y mentirosos. 
  9. Equilibrado salomónicamente entre una Historia exuberante escrita en libros que no se leen y una memoria histórica volátil escrita en sumarios que no llegan a nada.  
  10. Y finalmente, Soleado, con un parque de parados líder en el sector, formado por cinco millones de seres que pasan sus lunes al sol.
Admitimos derechos de retransmisión de fútbol como parte de pago. 


Razón: aquí
Se vende con la preinstalación hecha para los 
inversores que tengan la intención de dividir
el país en partes y venderlas por separado.
 

viernes, 30 de septiembre de 2011

Recortes en el Infierno

N. del A. Las noticias se precipitan rápidamente en esta turbulenta época que nos toca vivir. Vemos a diario noticias sobre recortes del gasto público en todas las administraciones de todos los países y comprobamos que perjudican siempre a los mismos, a los que están más abajo en la pirámide social. Esta noticia afecta a otros que están mucho más abajo. Mucho, mucho más. 
Año II, opus 74
Diario de Móstoles
Se avecinan fuertes recortes de personal en el Infierno
El infierno español se encuentra en la peor crisis de su historia.
 Arverno, 30 de septiembre de 2011

Se ha anunciado esta mañana en rueda de prensa. El máximo representante del Infierno en España, D. Pedro Botero ha confirmado lo que ya adelantaban algunos medios informativos días antes. El Infierno se enfrentará a una suspensión de pagos de no hacerse efectivo el prometido rescate.

El Infierno, foto de El Bosco, imágenes de archivo.
La situación financiera del Arverno español no es menos halagüeña que el resto de sucursales europeas, pero en el caso de nuestro Orco nacional, los temores se han precipitado por el anuncio de severos recortes en el gasto que van provocar la pérdida de empleo de varios miles de diablos interinos y la posible liberación de decenas de miles de condenados. Botero ha afirmado que el OPEX del infierno (gastos de operación) es virtualmente inabordable. 

Un diablo, que no ha querido dar su nombre por ser un alto cargo, ha confesado a este blog que el clima laboral en el Hades ha ido degradándose paulatinamente. «Hace dos años, manifiesta este demonio, nos decían que teníamos superhábit y podíamos permitirnos quemar a los condenados con maderas nobles como el sándalo. Ahora no hay dinero para combustible y sólo podemos darles azotes en el culo. Con esta reducción de personal, no podremos atender a los pecadores con la calidad que se merecen.» Otro de los demonios consultados por este blog, un diablillo novel con un contrato de aprendizaje, denunció que no hay dinero para las equipaciones, razón por la cual aún no le han provisto de los cuernos reglamentarios, ni siquiera el tridente, viéndose obligado a pinchar a los penitentes con un tenedor de postre. Por su parte, los usuarios de los servicios infernales se muestran cautos con la noticia. «Por mí, si despiden a los demonios, mejor», comentó un señor de Móstoles, condenado por decir palabrotas. 

Las reacciones a la noticia en los medios oficiales no se han hecho esperar:

La Secretaría de Estado para el Infierno del Gobierno de España ha manifestado que no existen en absoluto problemas financieros en el Arverno, que sus índices de calidad están a nivel europeo y que nuestro Orco está en la Champions League de los abismos. Asimismo, muestra su confianza en afrontar nuevos retos para el futuro y aventura que en 2012, el AVE llegará al Infierno.



Esta representante de los sindicatos
 de demonios ha denunciado los
recortes abusivos, en vez de
denunciar a su asesor de imagen
Los sindicatos mayoritarios, CSIF (Confederación de Súcubos e Incubos Funcionarios) y CC.OO. (Condenaciones Obreras) han manifestado su malestar por esta medida unilateral y exigen de la Administración Satánica que vuelva a tomar las mismas medidas, pero después de negociar con la representación sindical.

Aguirre, impartiendo un Máster
gratuito sobre el uso de las tijeras 
de recortar 
La presidenta de Madrid, sra. Aguirre, ha insinuado su apoyo a una posible privatizaciòn del Infierno cuando ha manifestado ante toda la prensa mundial que «tal vez no sea necesario que el castigo eterno sea gratuito y obligatorio.» Ante la polémica generada, pocas horas después ha matizado estas declaraciones en su peluquería,  aclarando que «se refería a las rebajas del Corte Inglés.»


En la misma conferencia de prensa,
se desmintieron los rumores de
separación de estos dos tortolitos
La Unión Europea, en declaraciones de sus dueños, el matrimonio Merkel-Sarkozy,  no se muestra firme partidaria de dar vía libre al rescate financiero. «Hay que hacer cuentas, puede que nos salga más rentable dejar que se pudran, como vamos a hacer con Grecia», explicó Angela Merkel. «Muy bien dicho, cariño», añadió Sarkozy



Miles de voluntarios ya están preparados para
colaborar en los tormentos beméficos para los pecadores
Por su parte, también preocupa en medios no oficiales, la suerte de los condenados rehabilitados por culpa de los recortes. Se ha desmentido que vayan a ser derivados al Paraíso. Preguntado por esto último, el Nuncio del Vaticano ha anunciado que el Cielo español  no puede acoger a los liberados del Infierno, ya que «hay escasez de plazas debido al gran número de santos y beatos españoles, pero en el limbo podríamos establecer campos de acogida y con el concurso de voluntarios, administrarles castigos mínimos de subsistencia.»

Las asociaciones para La Memoria Histórica han advertido ya de su temor de que entre los pecadores liberados se encuentren «los que todos sabemos», dijeron textualmente.

Aunque no ha hecho declaraciones oficiales, se rumorea que el propio Satán va a negar cualquier ayuda a su franquicia española. «Ayudar no va con nuestro estilo» ha afirmado un portavoz oficial.



domingo, 17 de julio de 2011

Se busca planeta para compra o alquiler

N. del A. Después del parón obligado para visitar la playa, vuelvo a la carga poniendo en solfa viejos proyectos de artículos que tenía por ahí. Hoy, un anuncio inmobiliario..
Opus 64
SE VENDE ESTE PLANETA PARA DERRIBARLO Y APROVECHAR EL SOLAR.
PRECIO A CONVENIR 
Se busca planeta soleado, bien aireado y de fácil acceso, para compra o alquiler. Preferible tenga:
  1. Una capa de ozono nueva y completa, sin agujeros ni remiendos.
  2. Un mar azul, sin mercurio, donde los peces más grandes se coman a los más pequeños y los peces más ricos se puedan comer fritos en la playa.
  3. Un sistema de calefacción en perfecto funcionamiento, sin calentamientos globales y con un ciclo hidrológico diseñado por relojeros suizos.
  4. Tierras fértiles en todos los continentes para que los hombres no tengan emigrar en busca de comida.
  5. Agua corriente en todas las latitudes, para que las mujeres no tengan que recorrer cada día varios kilómetros con el cántaro de su familia.
  6. Minerales al alcance de la mano, para que los niños no se dejen la vida arrastrándose por galerías donde encuentran oro para otros.
  7. Centrales nucleares dedicadas exclusivamente a fabricar bolsos de fiesta y disfraces de pirata.
  8. Volcanes furiosos llenos de lava, que sólo entran en erupción cuando está filmando National Geographic.
  9. Terremotos sólo los jueves por la tarde y únicamente en las zonas permitidas.
  10. Millones de Minas antipersona sembradas por doquier que al pisarlas reciten versos de Neruda y...
  11. Una especie dominante y no sojuzgante.
Por favor, interesados escribir a:
eltioeugeniosedrogaconsalmorejo @ estoesunsindios.es

viernes, 1 de julio de 2011

Mis adorables ladrones

N. del A.  Nunca me han robado en mi casa durante mis vacaciones, pero sé que es una aventura más habitual de lo que se cree: muchas casas son asaltadas durante el verano aprovechando que su dueño está disfrutando de sus merecidas. Me solidarizo con la gente que tiene que trabajar en verano, así que dedico esta entrada a esos esforzados delincuentes que, mientras los demás disfrutamos de lo lindo, se ven obligados a  trabajar sin descanso bajo este calor agotador.
Opus 63
Estimados ladrones, cacos, abanicadores, alcatiferos, chinadores, percadores, gomarreros, butroneros, rateros, chorizos, chorros, culateros, atracadores, bandidos, cuatreros, descuideros, escruchantes, maleantes, mangantes, rateros, saqueadores, rapaces, robadores, bajamaneros, bandoleros,  malhechores, birlescos y rufianes:


Un año más voy a abandonar mi casa de Móstoles para irme a la playa. ¡Este calor es tan, tan insoportable! Me voy la semana que viene, lo cual pongo en vuestro conocimiento para evitaros la molestia de tener que disfrazaros de viejecita desvalida, de fontanero o de testigo de Jehová, esos recursos que año tras año utilizáis para llamar a mi casa y sonsacarme cuándo voy a empezar las vacaciones. Un derroche innecesario de ingenio. 

Quisiera, a cambio de avisaros de la fecha, pediros que tengáis la cortesía de atender estas humildes súplicas que, en mi opinión, nos beneficiarán tanto a vosotros como a mi, y sin duda redundará en mejorar nuestras ya de por sí difíciles relaciones víctima-malhechor. Lo que yo os pido, simplemente es:
  1. En la entrada de la casa, debajo del felpudo, os he dejado una llave. Usadla. Ya he desistido de gastar el dinero en cerraduras carísimas, alarmas y blindajes, porque ya he visto, año tras año, que nada va a deteneros de entrar. Si os dejo la llave, sé que me ahorraré las molestias y los destrozos de años anteriores.
  2. En el recibidor os dejo unos paños para que piséis el suelo de parquet con ellos. Acabo de barnizar la madera y no me gustaría que, como pasa siempre, me lo pongáis perdido con esos zapatones. Lo de usar los paños es obligatorio; si no lo hacéis, se acabó el robar en mi casa.
  3. He guardado todo el dinero en el primer cajón del dormitorio. No es mucho, pero es lo que puedo dejaros este año, que la crisis afecta a todos por igual. Además, es todo lo que me queda después de pagar los impuestos, tasas y contribuciones con que nuestras autoridades nos distinguen a los buenos ciudadanos. Las joyas de mi abuela que buscábais el año pasado ya no están,  se las llevó una golfa que me dijo "Te quiero", "Dame" y "Adiós, muy buenas" en ese preciso orden. No revolváis todo porque no encontraréis más y a mi me ponéis la casa que se me llevan los demonios.
  4. Sed amables con doña Benita, la vecina. El año pasado le dísteis una mala contestación y lleva todos estos meses repróchandome la mala clase de gente que traigo a mi casa a robar. Por el amor de Dios, ¿qué os cuesta saludar y dar un poquito de conversación?
  5. Si viérais que mis azucenas tienen la tierra un poco seca, echadles un poquito de agua. No me fío mucho de estos sistemas de autoriego. Y de encargárselo a doña Benita, menos todavía.
  6. El jamón de pata negra me lo llevo, porque duermo con él. Podéis beberos, si os apetece, la botella de Dom Pérignon que reservaba para cuando el Atlético de Madrid ganara el campeonato de Liga. A este paso, cuando haya que celebrar algo de ésto, lo haré con el caldo de gallina que me pongan en el asilo.
Lamento mucho lo de vuestro compañero, el Gordo, que fue sorprendido por la policía robando en el Palacio de la Zarzuela mientras los viejitos que viven allí estaban de veraneo en Marivent, Mallorca. Yo no soy quién para criticar el trabajo de nadie, pero creo que vuestro compañero se arriesgó innecesariamente habiendo tantas otras casas con sus dueños de viaje, irse a robar a una donde siempre dejan un encargado. ¡Maldigo la crisis, que nos hace trabajar a todos en tan malas condiciones!

Nada más, sino desearos mucha suerte y éxitos en esta campaña de verano. Si asaltáis mi casa a última hora de la tarde, con la fresca, os irá mucho mejor, porque ya no da tanto el sol y eso os permite aprovechar la noche para robar bolsos en las terrazas del paseo.

Vuestro afectísimo, 
La víctima.
El ladrón de los Zipi y Zape, "El Manitas"

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