miércoles, 9 de febrero de 2011

He sido víctima de un robo


N. del A. No hay seguridad ciudadana, vivimos a expensas de los delincuentes. Pasado algún tiempo, me he decidido a denunciar un delito del cual he sido víctima y que probablemente les explique parte de mi conducta estos últimos meses. Les adjunto copia de la denuncia. Es intolerable, no sé dónde vamos a llegar.


--En MÓSTOLES, siendo las 20 horas justitas del día 8 de febrero de 2011, ante el Instructor y Secretario mencionados-------------------------------

--COMPARECE: ---------------------------------------------------------

En calidad de DENUNCIANTE: quien acredita ser UG, alias EL TÍO EUGENIO, nacido en MADRID, localidad sita en las afueras de Móstoles, y -----------

--MANIFIESTA:--------------------------------------------------

QUE denuncia los hechos que se detallan a continuación, ocurridos hace unos pocos meses exactamente, y que según aclara el denunciante, no ha tenido hasta hoy tiempo ni presencia de ánimo para venir a la comisaría a interponer la denuncia, por estar uno todo el día para arriba y para abajo, con sus cosas.--------------

QUE los hechos sucedieron en el campo cercano a Móstoles conocido como EL CAMPO CERCANO A MÓSTOLES, donde fue víctima de un hurto de consecuencias inimaginables-------

--QUE habiendo tenido recientemente muchos trabajos, fatigas y preocupaciones encontrábase cansado, con el intelecto completamente bloqueado y con la cabeza TODA LOCA y para reponerse se dirigió al campo citado, aprovechando el solecito rico de esos días de otoño.----

--QUE se encontraba tumbado en la hierba, y para aumentar su solaz, se despojó de los calcetines y a continuación, para que se oreara con el aire de romeros, jaras y tomillos, se desenroscó el cráneo y extrajo su propio cerebro  el cual depositó sobre una piedra, bien lejos de sus calcetines.----------------

--QUE estando en esta situación un individuo que no pudo reconocer y al que le desea toda suerte de desdichas, le sustrajo el cerebro y se dio a la fuga en una moto, de la cual sólo puede mencionar que hacía mucho ruido, y le dejó a cambio un pequeño cerebro de primate de una especie no determinada.-

OTROSÍ DICE-------------------------------------------

Que los perjuicios ocasionados por el hurto son numerosos y por esta razón DENUNCIA:---------

--QUE el cerebro del primate es demasiado pequeño y se le mueve dentro del cráneo continuamente, provocando un sonido de coctelera muy molesto. -----

--QUE ha perdido todos los recuerdos de juventud y madurez almacenados en el cerebro de su propiedad, incluidos sus amores y sus amistades, aunque reconoce el denunciante a este instructor que no lamenta haber perdido el recuerdo de aquellas personas a las que debe algún dinero.------

--QUE el cerebro de mico que le han dejado contiene recuerdos de persecuciones por leopardos entre los árboles, que no le dejan dormir por las noches y recuerdos de apareamientos con hembras de mona que tampoco le dejan dormir por las mañanas.--

--QUE el mono era simpatizante del REAL MADRID, lo cual le ocasiona conflictos con el resto de vísceras, especialmente con el hígado, colchonero ilustre.----------

--QUE en opinión del denunciante, el cambio de cerebro no ha sido advertido en el desempeño de su profesión habitual, ni le preocupa, pero en cambio sí le ocasiona graves perjuicios en sus relaciones sociales, al ser portador de una mente que no conoce el decoro y  la contención propios de humanos civilizados, como bien puede atestiguar este instructor--------

--QUE no conoce fehacientemente el valor de mercado del objeto sustraído, aunque afirma que tenía el hipocampo tuneado, pero que tampoco desea que le restituyan su cerebro original si ha sido usado por otro, sino que le provean de otro cerebro nuevo de dieciséis válvulas, con banda ancha de 50 MB, bluetooth, Android y un coeficiente bajo de rencores y manías. Y del ATLÉTICO DE MADRID.-------

-QUE gracias a Dios no tiene más que decir, que por fin se baja del archivador donde comía cacahuetes y practicaba otras indecencias que este instructor desea olvidar y firma esta declaración en prueba de su conformidad. CONSTE Y CERTIFICO----------------



domingo, 6 de febrero de 2011

El sonido de El Recreo


N. de. A. Esta semana les hablo de música y de hijos y de cómo los retoños se salen, afortunadamente, del camino que les marcamos y siguen el suyo propio. Id con Dios.


Reconozco que he fallado en varios aspectos de la educación de mis hijos. Uno de esos aspectos es la educación musical. Como padre abnegado y amoroso, he intentado que los dos se aficionaran al rock, pero no lo he conseguido. Fracaso en do mayor.


En el colmo de su desfachatez, los muy granujas se han atrevido a pensar por sí mismos y a elegir sus propios gustos musicales. ¿Qué les parece? Acepto que nosotros hicimos lo mismo con nuestros padres, pero esa no es razón suficiente para que nos paguen con la misma moneda. ¿Acaso deben ser ellos los vengadores de sus abuelos? La venganza no es saludable, pero en caso de admitirla, deberían vengar primero a sus padres que estamos en primer grado y luego a sus abuelos, que están en segundo.

La verdad es que no estaba prevenido. Para evitar males mayores, en la radio del coche les hacía escuchar a los AC/DC o los Judas Priest. Como quiera que el noble idioma de Shakespeare que rezuman las letras de estos grupos no conmovía suficientemente su espíritu infantil, probé con algo más cercano, si no en el tiempo, sí en la lengua: busqué el disco donde tenía aquella canción del grupo Obús, que, sobre un fondo salvaje de bajo, guitarra eléctrica y batería, recitaba estos emotivos versos en el estribillo:

"¡Queee teee joodaaan.
No. No voy a cambiaar!"


Pensé que este tipo de canción tocaría su fibra adolescente. En parte lo conseguí, pero fue una pírrica victoria. Me piden que repita la canción, yo, orgulloso, vuelvo a ponerla desde el principio; sin embargo, dicen que no, que sólo el estribillo: "Donde las palabrotas, papi, donde las palabrotas". Algo parecido consigo con "Hijos de Caín", de los Barón Rojo,  que la quieren escuchar únicamente cuando está presente su pía abuela, para que se escandalice:

"¡Sufrirás, morirás!
Ésta es su voluntad.
Pero aún hay aquí,
Hijos de Caín."


Tampoco tuve éxito con los Depp Purple o los Dire Straits, ni siquiera con los Rollings Stones, cuya provecta edad podría, tal vez, ser objeto de respeto y veneración por parte de los chiquillos...; como si sus abuelitos se lanzaran a hacer un riff de guitarra.

¿Puede sufrir un padre algo peor?

Bueno, por supuesto que no es para tanto, sólo me hacía la víctima para ponerles a todos ustedes de mi parte. Ustedes me comprenden, ¿qué otra cosa puedo hacer? Escribir es influir.

Los chavales, para humillación mía, abandonaron la noble senda del rock y se aficionaron al hip hop, el rap y el reggaeton. Pongo en el coche el disco de reggaeton que me ofrecen, donde canta un señor con acento latino, que con voz aguda y repetitiva pronuncia la "R" como "L", como un chino de comic. Entre los estribillos suena una femenina voz susurrante y muy sensual (sensual=calentorra):

Hum, dame, papi, dame,
Hum, dame, papi, dame bien.
Hummm

No les decía nada, por supuesto, porque pretendo darles una educación liberal y tolerante en cuanto al sexo se refiere, pero si a mi se me revolucionaron los humores, qué efecto no provocaría en unos adolescentes. Que es mucho más fácil ser liberal con respecto a los padres que respecto a los hijos.


No contentos con escuchar todos los discos de platino que triunfan en el Arverno, también les da por crear ellos mismos sus canciones. Sí, claro, de rap... Mi hijo mayor compone letras y estribillos y graba, edita y masteriza las canciones junto a otros pilletes de su cuerda. El rap es un sonido que a muchos nos desbarata el yunque y el martillo, me imagino que de la misma manera que el heavy metal martirizaba a nuestros padres.  Sin embargo...


... sin embargo, cuando lo canta mi hijo no me parece un martirio chino.


Es un milagro de la vida.

En sus letras demuestra una sensibilidad que no siempre exhibe en el resto de sus actividades cotidianas. Y además, me siento orgulloso de que pierda el tiempo "creando". No sé si son composiciones buenas o malas (quiero decir que desconozco los estándares de calidad del rap, si existieran), pero son composiciones suyas y eso tiene muchísimo valor para mi.


 ¿Será posible que les perdone la traición? Con su sello casero El Sonido de El Recreocompone y graba canciones como éstas:
Pero llegará el día en que tendrán hijos que escucharán Dios sabe qué ruidos nuevos y pensarán que el rap es cosa de viejos, mientras estudian a Mark Knopfler en el mismo libro que a Débussy o Monteverdi. Y de alguna manera u otra mis hijos se sentirán orgullosos de sus hijos y prolongarán su vida en ellos.

Y ese día, mis nietos vengarán a su abuelo de la afrenta.



jueves, 27 de enero de 2011

Cuentos para pensar y no echar gota. La educación del Príncipe.


N. del A. Esta vez y a falta de otros hallazgos, recupero de la noche de los tiempos y además, corrijo y actualizo para lectoras y lectores, un ejemplar de "Cuentos para Pensar y no echar gota", de los cuales no tienen ustedes conocimiento ni tampoco tenía yo conocimiento cuando los escribí.

He estado haciendo limpieza en el hemisferio izquierdo de mi cerebro. Aparte de quitar mucho polvo, que falta le hacía, y tirar a la basura recuerdos caducados, muchos sin estrenar, he encontrado en unos pliegues de la memoria algunos curiosos hechos de mi adolescencia. Sepultados bajo unos recuerdos antiguos de chicas y otros de excursiones en bicicleta, hallé los vestigios de unos cuentos que escribí siendo muy, muy, joven y al poco tiempo destruí, en un arrebato de cordura.

Ya no tengo, por lo tanto, los originales en papel, probablemente me envolví un bocadillo con ellos, así que para recuperar las historias he tenido que reescribir el argumento por completo. He recordado dos ó tres que puede que también publique en este medio, así estén ustedes alertas que el que avisa no es traidor.

Son historias sin grandes pretensiones, encuadradas en una serie que entonces no tenía nombre, o no lo recuerdo (volveré a buscar entre los recuerdos de chicas y bicicletas por si aparece). Para cubrir esta pérdida, los he llamado "Cuentos para Pensar y no echar gota", y son historias con su moraleja y todo, que como todas las moralejas, están destinadas a hacernos reflexionar en algo, si es posible. Este primero está dedicado pensar en aquello que es verdaderamente importante en la educación de nuestros nenes, verán que es algo que, evidentemente, no contempla la LOGSE.

Espero que les guste.
* * * * * *

~ La educación del Príncipe ~

Banco de Pixmac

Quisiera creer que existió hace mucho tiempo una reina que ordenó a sus heraldos que buscasen por todo el reino a las personas más sabias, ya que el Principe Heredero precisaba un preceptor, un maestro que le enseñara todo lo que necesita saber cuando sea rey. Así fue como llegaron a la corte tres candidatos a convertirse en el maestro del Príncipe.

El primero de ellos fue llamado a presencia de la Reina. Entró en la sala cargado de libros. La Reina le preguntó de qué manera instruiría al futuro rey y el candidato le contestó:

- Majestad, yo soy el mayor especialista en la Historia de nuestro reino. He escrito todos estos libros que aquí veis, y otros muchos que no he podido traer. Yo le enseñaré a su Alteza todo lo que hay en ellos: todos los hechos que han sucedido en estas tierras y todo lo que sucederá si no conoce bien la Historia. También le enseñaré toda la literatura, todo el Arte y toda la Filosofía de nuestro reino, que también están en estos y otros libros, de manera que el día de mañana nuestro Príncipe sea el más erudito de cuántos gobernantes hayan pasado por el trono.

La Reina quedó muy asombrada de la erudición del primer candidato. Aunque dudaba que pudiera ser más sabio que el primero, ordenó entrar al segundo de los aspirantes. Éste entró en la sala no sólo cargado de libros, sino también de telescopios, astrolabios, esferas y todo tipo de ingenios mecánicos. Cuando fue preguntado qué materias le enseñaría al heredero del trono, el sabio contestó:

-Majestad, yo soy un científico insuperable. He conseguido muchos descubrimientos técnicos y los he reflejado en mis libros, que aquí veis. Yo enseñaré a su alteza a observar las estrellas y el cielo, para conocer qué peligros se ciernen sobre el reino. Yo le enseñaré también a conocer la Naturaleza, de manera que pueda conocer qué es lo mejor para la tierra. También le enseñaré los misterios de la Física y de las Matemáticas, que rigen el mundo de lo que se ve. Finalmente, yo instruiré al Príncipe, para que utilice la tecnología en beneficio de sus vasallos y sea el más capacitado de cuántos gobernantes hayan pasado por el trono.

Esta exposición no dejó menos asombrada a la Reina que la primera, de manera que dudaba cuál de los dos sería más conveniente como preceptor de su hijo. Aún así, hizo pasar al tercer aspirante, quien entró en la sala con las manos vacías. La Reina, perpleja, le preguntó:

- ¿Venís sin libros ni instrumentos? ¿Qué pretendéis enseñar al Príncipe entonces?

-Majestad - dijo el sabio-, yo no soy más que un maestro y el Príncipe Heredero no es más que un niño. Lo que hoy sé lo aprendí en parte de mis maestros y en parte de los libros, pero la mayor parte lo descubrí por mi mismo. Yo ayudaría al Príncipe Heredero a aprender a aprender, pues sólo él puede aprender a ser feliz.

Esta vez la Reina no tuvo dudas sobre quién era la persona más sabia de su reino.


martes, 25 de enero de 2011

Un día al año no hace daño


N. del A. Vuelvo con ustedes después de unas semanas sin escribir ni leer casi nada. Este paro intelectual se lo debo al virus de la gripe, al de las muchas ocupaciones y también, por qué no, al de la abulia. Sé que el abandono del puesto de bloguero no es un delito por el que te fusilen, pero aún así, observo con cierta decepción que el mundo ha sobrevivido sin mis escritos. No somos nadie.

El día que decido regresar a mi cruzada bloguera, lunes 24, me encuentro con la noticia de que he elegido para hacerlo el peor día del año (Elegí un mal día para dejar de esnifar pegamento): 


http://www.europapress.es/sociedad/ciencia/noticia-lunes-peor-dia-ano-estado-animo-20110123134444.html
Según una fórmula matemática
Este lunes es el peor día del año para el estado de ánimo
MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -    Un investigador británico asegura que el peor de los 365 días del año para el estado de ánimo es el 24 de enero, que este 2011 cae además en lunes. El doctor Cliff Arnalls, profesor de la Universidad de Cardiff, incluso ha diseñado una fórmula matemática para explicar su descubrimiento: 1/8C+(D-d) 3/8xTI MxNA.
Me llama la atención la referencia en todos los medios donde he leído u oído la noticia al hecho de que es un científico quien anuncia esta tontería. Si cuando alguien dice una boutade (en francés es más fino, discúlpenme los puristas) le anteponemos el título de doctor, deja de ser una necedad para convertirse en un hallazgo. La fórmula que propone tiene en cuenta variables como la cuesta de enero, las deudas navideñas, los propósitos incumplidos... Habrá ciudadanos que se hayan deprimido sólo por el hecho de recordarle todo esto.


Entiéndanme, respeto mucho al doctor Arnalls, le envío un abrazo desde aquí, pero creo que su fórmula ha fallado. He esperado al día siguiente para ver si el día de ayer aún terminaba con alguna fatalidad, pero no, así que si hemos de hacerle caso, hay que celebrar el hecho de a partir hoy todos nuestros días deben ser mejores. Para enunciar un principio en una fórmula matemática, todos los resultados posibles deben ser ciertos, si no, no es matemática. Por favor.


En un programa de la televisión británica vi un experimento en el que otro científico investigaba sobre la forma más adecuada de mojar una galleta en un café. Ya podían emplear mejor su tiempo en investigar un remedio para la alopecia, ese terrible mal de nuestro tiempo.




En fin, que una cosa me lleva a otra y si el día de ayer fue malo, qué no será todo el año anterior. En una breve visita a Google, descubro que efectivamente, 2010 ha sido un año muy canalla para algunos:


1.        2010 el peor año de la década en taquilla para el cine español
12 Ene 2011 ... 2010 el peor año de la década en taquilla para el cine español. Entre los meses
de enero y septiembre de 2010 el cine español sólo alcanzó ...

www.larazon.es/noticia/681-el-2010-qu...


2.        "2010 será el peor año de la crisis" · ELPAÍS.com
25 Oct 2009 ... Lleva las riendas del banco desde 2001 y se sienta en su consejo de
administración desde 1988. José María Arias (1953, Santiago de ...

www.elpais.com/articulo/empresas/sect...


3.        Cristina Fernández: "2010 ha sido el peor año de mi vida ...
31 Dic 2010 ... La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ha indicado que 2010 ha sido un
año
de "fuertes contrastes", ya que en lo relativo al país ...

www.europapress.es/latam/argentina/no...


4.        Iniesta confiesa que ha pasado el peor año de su carrera - MARCA.com
19 Nov 2010 ... Iniesta confiesa que ha pasado el peor año de su carrera - El centrocampista del
Barcelona Andrés Iniesta reconoce que le gustaría ganar el ...

www.marca.com/2010/11/19/futbol/equip...


5.        SALUD-MÉXICO: El peor año del cerdo - IPS ipsnoticias.net
La mexicana Esther de Anda dejó de consumir carne de cerdo tras los primeros
anuncios de la aparición de la fiebre porcina en este país.

ipsnoticias.net/nota.asp%3Fidnews%3D9... - En caché - Similares
 
Y así todo. Esto me lleva a pensar con qué fórmula matemática consideran los sabios del mundo que un año es bueno para algo. Veamos en la página de la UNESCO para qué es bueno el presente año:


Año Internacional de la Juventud
Año Internacional de la Química
Año Internacional de los Afrodescendientes
Año Internacional de los Bosques

Pero también será:


Año Internacional del Voluntariado 2001+10
Año internacional de la investigación del Alzheimer
Año de España en Rusia y de Rusia en España.
Año del Conejo en el horóscopo chino.


Así nos pasa que envecejemos tan rápido, vivimos tantos años en uno.


Les dejo con un trailer de "Los peores años de nuestra vida" de Emilio Martínez-Lázaro, que al menos por el título, viene a cuento.



jueves, 6 de enero de 2011

Por una Navidad Sostenible


N. del A. En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército de polvorones, han terminado las últimas operaciones navideñas. Lectores: LA NAVIDAD HA TERMINADO

En estas entrañables fechas, es un motivo de orgullo y una satisfacción, para mi calva y para mi, comunicarles que hemos sobrevivido a la Navidad, con el honor intacto y la cabeza muy alta, aunque reconociendo pérdidas aceptables. Atendiendo a las obligaciones adquiridas como bloguero responsable, comprometido e ilusionado, a continuación comparto con ustedes la razón de este éxito:

Una actitud positiva ante la Navidad.

A menudo oigo la expresión "Odio la Navidad...", "Estoy hasta el ~ de fiestas...". Yo mismo lo he dicho otras veces, pero ahora sé que es un error fatal.

 Sí, tienen razón ¿qué hay de diferente en estos días? No lo busque que no lo hay, pero si no creen ustedes en el espíritu de la Navidad porque no son cristianos creyentes o bien están hartos/as, o bien porque son ustedes mamíferos de otra especie que no sea la humana, déjesen llevar, relájense y disfruten. Fluyan: Be water my friend.

Sí, estoy de acuerdo, hay muchas ocasiones durante todo el año para irse de fiesta, pero luego no lo hacen, así que si encuentran la oportunidad de irse a una fiesta en Nochevieja, pónganse el vestido de noche y a la calle.

Sí, por supuesto, hay que llamar a los amigos también en agosto, no sólo en este momento, pero lo cierto es que no lo han hecho ¿verdad?, de modo que no remoloneen y escríbanles o marquen su número. Olviden, se lo ruego, quién fue el último en llamar.

 Sí, lo sé, no hay por qué esperar a los Reyes Magos para hacer un regalo a la persona que amamos, pero en raras ocasiones los hacemos porque sí, así que no sean tontos, disfruten del momento de abrir los regalos en compañía y mejor si no saben lo que es, aunque sospechen que es un pijama o la colonia de siempre.
Sí, les comprendo, los cuñados son inaguantables, pero no por ello  hay que golpearles con el árbol de Navidad. En la medida de lo posible, terminen la fiesta en casa, no en el hospital ni en la comisaría.

Diviértanse cuando puedan, mañana tal vez no sea posible. Pónganse un gorrito o unos cuernos de reno en la cabeza. Disfrácense -yo me disfracé de moro-, hagan el oso durante unas horas. Adornen la casa, sin empalagar, y solázense con las calles iluminadas. Canten villancicos, aunque su voz sea insana como la de Asuranceturix.

 Para cumplir fielmente con mi responsabilidad bloguera, también les hablaré de lo que deben ustedes evitar (debería decir debemos, pero es que soy un hipócrita, ya lo saben). Les decía al principio que he tenido que lamentar pérdidas aceptables. Básicamente son dos:

Mi báscula arroja dividendos. Un vigoroso repunte al alza, debido no tanto a las generosas refecciones como a una conciezuda labor de reciclado de las sobras. Si el índice de mi báscula fuera el Dow Jones, no habría crisis planetaria.  No es el mío un problema estético ni de salud, sino de geometría: la esfericidad me sienta fatal. Retorno a las verduritas y las frutitas, como un Adán expulsado del Paraíso.


Mi cartera sufre de estrés postraumático y la tarjeta de crédito ha padecido un paro cardiaco. "Venga, es Navidad", "Un día es un día", " Porque yo lo valgo".  Todas estas frasecitas son valores económicos que no conocen la deflación y una trampa para criaturas inocentes como ésta que les escribe. 

Demasiadas fiestas y no nos perdemos ninguna, añadimos además celebraciones con compañeros de trabajo, camaradas, etc. Esto no se puede sostener. Por lo tanto, según el Protocolo de Móstoles para una Navidad Sostenible, recomendamos:
  •  Reducir el número de celebraciones a las festividades propiamente dichas o las fechas a ustedes les guste.
  • Limitarnos al periodo de Adviento, que parece que la Navidad empieza en octubre y no es así.
  • Elegir sensatamente a los cuñados que nos acompañarán en las fiestas,  sólo los que no deseemos estrangular.
  • Cocinar sólo lo necesario para la fiesta y repartir las sobras entre todos los culpables. Y beber lo justo para alegrar el espíritu, pero sin que nos empuje a ser sinceros con nuestros allegados.
  • Y celebremos la Navidad, con naturalidad, pero con firmeza, a calzón bajado.
Construyamos el año que viene entre todos una NAVIDAD SOSTENIBLE.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Soledad


N.del.A No sé por qué razón a lo largo de la Historia, para encarnar  y personificar valores, pasiones o virtudes se ha usado siempre una figura femenina: La Libertad, La Muerte, La Pasión amorosa, La Justicia,... A la hora de recrear una alegoría de la Soledad no he querido eludir esta tradición milenaria y también la he encarnado en mujer.
Yo conozco el rostro de la Soledad, es un rostro inexpresivo y frío, tiene una mirada distante, como distraída y un aliento helado de otra vida. Todos la hemos visto alguna vez, supongo.

Hace tiempo que no la veo, cuando la vean, díganle que no la espero, que no me espere, que no quiero llamarla.

¿Saben ustedes que estar acompañado no es lo contrario de estar sólo? La cercanía física de otras personas sólo mitiga algunos síntomas de la Soledad, pero Ella sigue allí.
Sostengo que ahora ya no siento la Soledad como la sentía cuando puse mi piso de divorciado, un piso vacío que afortunadamente llenaban mis hijos la mitad de la semana. Yo sostengo que poco a poco he aprendido que esta enemiga entra en casa porque nosotros le abrimos la puerta. Recordemos lo que nos decían nuestros padres: no abrir la puerta a quien no conoces, aunque nos enseñe una patita blanquísima. Ahora ya no le abro la puerta, porque ahora ya la conozco.

Pero a veces...
* * *

Foto Ug

Soledad,
creo haberte visto antes,
en los pasillos de mi nueva casa,
cuando aún no tenía muebles ni cortinas,
me mirabas como si no estuvieras allí, como si no me vieras,
pero yo te veía perfectamente,
Soledad.

Esa primera noche dormí contigo.
Sobre un sofá prestado, con sábanas de segunda mano,
en un salón desnudo como mi corazón
y tu mano señalaba mi frente:
yo tiritaba.

Muchas noches estuve solo, contigo, tú estabas ahí, te dejabas ver y tocar.
Para no verte llené la casa de muebles, colgué lámparas y cortinas,
compré vasos y platos, escobas y herramientas
y una cama vestida con mis propias sábanas.
No funcionó.

Eres fría y desalmada, con el rostro de porcelana de una muñeca,
te vales de la luz y de la tiniebla,
de la música y del silencio,
vives sin motivo ni razón de ser.

Llegué a casa una noche y no te vi.
Busqué en torno a mi: mis muebles ahí seguían,
mis cuadros, mis libros, mis proyectos sin terminar.
todo estaba en su sitio menos tú.

Te vas igual que vienes, como si no me vieras,
como si no estuvieras conmigo. Ve con Dios.

Creo haberte visto antes,
Soledad, 
en los pasillos de mi casa.

* * *

Georges Moustaki le  tomó cariño a su Soledad, ¿por qué no? Yo, ya sé que no.

Georges Moustaki
Ma solitude

jueves, 23 de diciembre de 2010

Los Atajos de la vida


N. del. A. Hace unos días charlaba con Azaria sobre diversas cosas. Empezamos preguntándonos por nuestra salud y terminamos filosofando sobre la lucha por la vida, de cómo nuestros jóvenes intentan a toda costa ahorrar esfuerzos y de los beneficios prácticos de planchar las camisas. Nos prometimos publicar simultáneamente algo sobre todo esto en nuestros respectivos blogs y hemos cumplido la amenaza. No se pierdan por favor el relato escrito por Pilar, soberana del blog "Con 40 y a lo loco", un post hermano de leche de éste que hoy les traigo.

Acerca de la juventud, yo sostengo tres afirmaciones que someto al sabio juicio de ustedes: primera, que la juventud actual mantiene una actitud ante la vida menos firme y menos luchadora que nosotros a su edad, con menor espíritu de sacrificio.
 

La segunda afirmación es que esto mismo lo ha pensado indefectiblemente cada generación de la que le sigue a lo largo de toda la historia de la Humanidad.

La tercera de las tesis es que soy un cínico de tomo y lomo por mantener la primera a pesar de la segunda.

Esto viene a cuento porque creo que nuestra sociedad, conmigo a la cabeza (soberbia mostoleña) dedicamos cada vez menos esfuerzo para conseguir las cosas, lo cual es bueno.... o tal vez no tanto. Lo digo especialmente por nuestros descendientes, a quienes veo sinceramente más flojos. Creo que no les estamos educando en la verdadera necesidad del sacrificio.

Pilar me contaba que ella les presentaba a sus alumnos la vida como un videojuego en el que tienen que pasar pantalla tras pantalla y para ganar deben conseguir cada uno de los objetivos que el juego les propone como estudiar, prepararse para un trabajo, trabajar, etc. La comparación es buenísima..., pero es precisamente esto lo que me da miedo.
Yo veo que los chavales de ahora prefieren jugar con videojuegos a jugar a las chapas. La razón es que el videojuego les proporciona más realidad y necesita menos esfuerzo (no hay que coleccionar las chapas, decorarlas con sus equipaciones o tirarse al asfalto de la calle a jugar). Además, en internet se pueden encontrar "trucos" para pasarse las pantallas a capón, con alguna combinación de teclas: control+F5 y ¡hala!, ya alcanzamos de un tirón el nivel 5. Supongo que tal vez piensen los niños que en la realidad también tenemos varias vidas o podemos conseguir más recogiendo quesitos por el camino.

El colmo es que, no sólo no juegan a las chapas, sino que existe un videojuego de Sony que recrea un juego de chapas. Vivir para ver.

Nos domina una opinión muy generalizada de que las cosas pueden conseguirse sin esfuerzo gracias a la tecnología. Los chicos y chicas se fabrican canciones de rap con bases musicales que se obtienen ya hechas en internet y no tienen que saber música, sólo tener ingenio. Si hay que hacer un trabajo de clase, no hay que consultar libros ya que nos asiste la Wikipedia o peor aún, puede que en el Rincón del Vago ya exista el trabajo previamente hecho. La tecnología ofrece a estas criaturas muchos y diferentes atajos para conseguir lo que quieren, la consecuencia es que siempre buscan la combinación de teclas que les solucione la vida.

Eso es lo que me preocupa de mis hijos. Pero esto que escribo son sólo síntomas que en realidad se manifiestan a cualquier edad. Dependerá, supongo, de las personas no de sus años, ya que, como cantaba Brassens, el tiempo no mejora las cosas, de modo que «quand on est con, on est con» (no lo traduzco por si me leen niños, que de todas maneras pueden atajar con un traductor de internet). Todos, adultos y jóvenes utilizamos a diario muchas formas de atajar:
  • La lotería que cantan los niños de San Ildefonso el día que escribo esto. Los españoles jugamos más que la media europea, es la esperanza del vivir sin trabajar.
  • Nos hacemos cirugía estética, porque una buena imagen es la forma más fácil y rápida de gustar a otras personas.
  • Nos empedramos de ansiolíticos cada vez que tenemos algún problema que es más rápido que afrontarlos.
  • Nos llenamos de electrodomésticos, uno para cada cosa que hacemos en casa.
  • A menudo vemos en televisión gente que vive del cuento o cuyo único trabajo es mantenerse como famoso, que es más facil que ejercer una profesión.
  • Para prosperar en la vida pegamos braguetazos, o trepamos en la empresa si nos surge la oportunidad, aunque sea sin méritos.
  • Buscamos pareja a la carta, a través de internet.
  • Preferimos las autopistas antes que la carretera que sube por el puerto.
  • ...  

Son atajos de la vida. Está bien buscar atajos, pero a veces tiene sus peligros: 
  • Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo es un refrán castellano.
  • Al infierno se va por atajos, jeringas y recetas. Lo canta Joaquin Sabina

Nos pasamos la vida explorando atajos para llegar antes nuestros objetivos y no valoramos el esfuerzo de conseguirlos. ¿No decía El Principito de Saint Exupèry que si tuviera pastillas para no tener sed, emplearía el tiempo que se ahorrara en beber agua caminando despacito hasta una fuente? Al fin y al cabo lo importante es participar, tan importante es hacer las cosas como tenerlas hechas.

Por Dios, ¿a quién se le ocurrió vender bolsas de pipas peladas? Si lo divertido es pelarlas.

Despreciemos menos el esfuerzo de hacer las cosas y cocinemos más en vez de estar cocinados. Veamos la vida como un bricolage, sin esfuerzos inútiles, simplemente sabiendo que atajando nos perdemos muchas cosas por el camino.

Sé que es un tópico nada erudito, pero esta última afirmación me lleva directamente a Kavafis:

Ahora que hacia Itaca partes,
espera que tu camino sea largo,
lleno de aventura, lleno de descubrimientos.
....
Espera que tu camino sea largo.
Ojalá que haya muchas mañanas de verano
en las que con cuanto placer, y con cuanta alegría
entres a puertos que nunca antes viste.

Y sigo afirmando que soy un cínico, porque a pesar de esta apología del esfuerzo, sigo detestando planchar camisas. Por favor, lectores, ¿alguien conoce la combinación de teclas que me permita sacar las camisas ya planchadas de la lavadora?

martes, 21 de diciembre de 2010

La herencia

N. del A. En el menú de hoy, les dejo un pequeño relato, relativo a los misterios de la vida, que a veces son menos misteriosos de lo que nos pensamos.


Don Serafín María De los Montes murió con sencillez un 30 de enero, habiendo recibido los santos óleos y con su testamento perfectamente en orden. Su único hijo Manolín era su heredero universal, lo que lo convertía en dueño de un modesto capital y de un queso de bola. Así es, en el testamento Don Serafín legaba de forma expresa a su único hijo y heredero, junto con el resto de bienes, un queso de bola de aproximadamente un kilogramo y medio.

El legado venía acompañado de una nota autógrafa del finado, fechada poco antes de morir: « Manolín, hijo mío, siempre fuiste un imbécil. A pesar de ello y sin hacer nada, heredas el dinero que te dejo, aunque no sea mucho. Como ayuda, te dejo este queso. Si no me defraudas, sé que harás con él lo correcto.»

Manolín de los Montes salió de la notaría mirando fijamente el queso que sujetaba con las dos manos, como si fuera una bola de cristal. ¿Para qué le había dejado su padre un queso en herencia? ¿Qué quería su padre que hiciera con él? Don Serafín nunca hacía nada sin motivo. Esto no iba a ser una excepción. El queso ocultaba sin duda alguna un misterio que su padre le ordenaba esclarecer. Manolín se prometió que esta vez no iba a defraudarle, de alguna manera ese queso iba a ser una ayuda para él, seguramente algo muy importante. Averiguará la razón de ser de este queso, cueste lo que cueste.

Lo primero es averiguar de dónde ha salido el queso. Preguntó al albacea, al notario, a amigos íntimos y vecinos. Ninguno conocía donde lo adquirió ni sabía por qué razón pudo su padre hacer un legado tan lácteo.

Hizo indagaciones en los comercios del barrio, compró docenas de quesos de cualquier origen y los comparaba con su queso. Llenó su casa de docenas de los más variados productos de la industria quesera, hasta que el olor se hizo insufrible. Manolín continuó con sus pesquisas durante días y un buen sábado por la mañana, contra pronóstico, determinó que el queso era holandés. Quedó muy satisfecho con este dato, sobre todo porque era un dato seguro: estaba escrito en la etiqueta.

Su padre no podía haberle dejado un queso holandés así, sin más. Debía existir alguna razón poderosa que era menester averiguar: había que seguir la pista del queso en la mismísima Holanda. Por otra parte, en su casa olía demasiado a queso como para quedarse.

Compró billetes de avión y de tren, reservó hoteles y alquiló coches. Recorrió toda Holanda en busca del origen del que llamaba su queso. Necesitó contratar traductores, sobornar a funcionarios y comprar muchos quesos. Tardó algunas semanas, pero finalmente le coronó el éxito. Estableció el origen de la bola: era un queso Edam, de Noord Hollandse.

Esta información era sin duda alguna cierta, porque también coincidía con lo escrito en la etiqueta, lo cual llenó su corazón de orgullo.

De vuelta en su casa, Manolín de los Montes ya conocía el origen de la bola, pero no su finalidad. ¿Dónde estaba el secreto? Se sentía cerca, muy cerca. Había que analizar el queso. Cortó la bola en finas lonchas y lo envió a diferentes laboratorios para que lo analizaran. Primero de España, luego de Europa y América. Los resultados fueron tajantes y unánimes: se trataba de leche de vaca pasteurizada, cuajo y sal, recubierto de una capa de parafina roja.

Se sentía muy esperanzado con sus descubrimientos, a pesar de que ya no tenía queso alguno y que había gastado toda su herencia en las investigaciones. Pero Manolín de los Montes no cedió ni un paso al desaliento y redirigió sus pesquisas: la explicación debía estar en su propio padre.

Hizo un repaso de la personalidad de su progenitor. Don Serafín era una persona piadosa, seria y formal, tremendamente formal. Gobernaba su casa con absoluta autoridad y en asuntos de negocios jamás se permitió una frivolidad. Inteligente y orgulloso de su linaje, si había dejado un queso de kilo y medio en herencia, no podía ser por una tontería. Algo muy grande había detrás del queso. Así que si el queso ya no podía decir nada, sólo quedaba preguntárselo directamente a su padre.

Con el dinero que le quedaba contrató a una vidente, Madame Luisa, quien acudió a su casa con un increíble atavío de pitonisa. En una mesa camilla, junto a la botella de anís de Chinchón, de la cual se vació la mitad antes de empezar, la vidente extendió el tablero de la Ouija. Un abecedario en forma de semicírculo donde el marcador circularía para deletrear las respuestas de los espíritus convocados. Siendo don Serafín una persona culta, se esperaba de él una respuesta sin faltas de ortografía.

Apagaron las luces y encendieron unas velas. Se asieron mutuamente de las manos mientras observaban el marcador de la ouija.

El ambiente se enrarecía mientras Madame Luisa invocaba el espíritu de don Serafín. Conjuros, invocaciones, ruidos inesperados. Antes que el padre de Manolín de los Montes, aparecieron las almas de dos vecinas, fallecidas hace años, que ni muertas perdían una oportunidad como aquélla para satisfacer su curiosidad. Allí se quedaron las vecinas a esperar. Finalmente, tras la aparición de un viejísimo amigo de la familia y un fontanero fallecido en la guerra, el espíritu de don Serafín se manifestó.

La vidente, entre convulsiones,  instó a Manolín de los Montes a que formulara en voz alta y clara la pregunta que quería que su padre respondiese. Solemnemente, pero con la voz visiblemente afectada por la emoción, el heredero universal del queso de bola enunció su pregunta:

- Padre, contésteme, ¿qué deseaba que hiciera con el queso de bola que usted me legó?

Unos interminables segundos de silencio y el marcador de la ouija se movió con rapidez y autoridad. Se trataba de don Serafín, sin duda alguna. Letra a letra, el espíritu orgulloso del padre conformaba su respuesta, la respuesta que tanto había anhelado su hijo Manolín y para la cual había gastado toda su herencia.

La respuesta fue clara y sencilla:  


C-O-M-É-R-T-E-L-O    I-M-B-É-C-I-L

lunes, 20 de diciembre de 2010

El morito y el jamón


N. del A. El término "moro" denomina en castellano a toda persona procedente del norte de África y, por extensión, al musulmán. Morito, además, se dice del niño que aún no está bautizado. No es una palabra de ninguna manera peyorativa, lo son los adjetivos que se le añadan  o el tono de quien lo diga. En este blog no gustan los eufemismos y en cambio,  sí gustan el cuscús y el té moruno.


Fe de erratas: por un inexplicable despeinado de neuronas escribí profesora donde debía decir profesor. Pido excusas por la transexuación,  ya que como dijo el sabio, cambiar de sexo, es de humanos.
Esta mañana he pasado delante de un televisor donde se podía ver uno de los debates de Intereconomía, un medio de radio y televisión de los que en España están más a la derecha de entre los de la derecha, para quien no lo conozca. Mostraban mensajes de texto de los telespectadores donde se opinaba, muy irritados, que había que echar a todos los moros de España, que había que colgar jamones en las escuelas y otras lindezas con un lenguaje más colorista que me llamaron poderosamente la atención.

Supuse que esta reacción la había provocado, como mínimo, una noticia de gravedad semejante a la invasión del moro Muza en el 711 después de Cristo. Así que acudí a mi buscador de noticias y la causa de todo este alboroto es la noticia que les traigo hoy. Cito la de ABC, que periodísticamente hablando parece más correcta que la de Intereconomía:

El docente, que impartía clase de Geografía, puso como ejemplo que «el frío de Trévelez (Granada) facilita la curación de los jamones»

Día 20/12/2010 - 11.57h
Un profesor de secundaria del Instituto Menénez Tolosa, en La Línea de la Concepción (Cádiz), ha sido denunciado por la familia de un alumno musulmán por hablar de jamón en clase. En concreto, el docente impartía clase de Geografía cuando, al hacer referencia a los distintos climas de España, comentó que el frío propio de Trévelez, en Granada, favorecía la curación del jamón.
...

En la cadena de televisión se mostraba esta noticia como un ultraje del mundo musulmán a algo tan querido en España como es un jamón, que es en lo poco en que somos unánimes los españoles. Se hablaba incluso de poner banderas españolas a los jamones (sic), como lo leen,  al grito de "Santiago y Cierra España" y se aprovechaba para culpar de esta situación al Gobierno. Personalmente, yo considero responsable a nuestro Gobierno de miles de chapuzas y desmanes, pero no de que Mahoma prohibiera comer cerdo.

La lectura de esta noticia, aunque pueda parecer pintoresca, me ha preocupado MUCHÍSIMO, perdón por las mayúsculas, por esta razón escribo la entrada de hoy, así que si me lo permiten, les cuento por qué:

  • Considero que el padre denunciante tiene todo el derecho del mundo a acudir a la justicia ordinaria para defender el respeto que merece su hijo en la escuela. No obstante, por lo que sabemos del caso (que es poco si solamente hemos leído la prensa), no tiene ningún fundamento para dar más trabajo a los tribunales, que ya están saturados con tanto granuja como hay por aquí.

  • Lamento mucho la situación de la profesora, ya que en España el profesorado está indefenso ante muchas situaciones con sus alumnos y sus padres. En este caso, la denuncia probablemente le obligará a extremar en sus clases el lenguaje de lo que es "políticamente correcto", y a mi, lectores, cada día me gusta menos lo que  es correcto políticamente.

  • Me preocupa muchísimo la difusión que se le da a casos como éste en los medios de comunicación. Sin querer juzgar el caso, me imagino una sentencia en la que el juez diría al demandante que "se destima la pretensión, pues hablar de la economía jamonera de la sierra Granadina no es una apología antiislamista, así que pague usted las costas del proceso y no se olvide de pedir disculpas a la profesora de su hijo". Al exagerar la importancia del tema y permitir opiniones irresponsables, colocan al juez en la tesitura de juzgar algo más que un supuesto abuso, sino toda la política de integración en España y de paso, el terrorismo integrista.

  • Pero lo más preocupante es la reacción xenófoba y racista de demasiadas personas. Es un síntoma más de la radicalización de la sociedad española y encima se permite que tales anatemas se emitan por televisión. Como si hiciera falta echar leña al fuego. Me da mucho miedo la gente que habla tan alegremente de echar a otra gente del país, aunque sea a jamonazos.

Señoras y señores, tengan ustedes cabeza. Si no es justificable demandar a una profesora por hablar de jamón, aún cuando hiciera apología del jamonismo, tampoco es justificable una reacción nacionalista y  xenófoba desmedida. Recordemos, moros y cristianos, que aquí cabemos todos, los que comen jamón y los que no.

En cualquier caso, les dejo con el impagable sentido del humor gaditano y la pena que da que el jamón  se acabe. 

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