lunes, 13 de febrero de 2012

Madrid dos mil veinte, jamón, flamenco y cama caliente

N. del A. Hay que ver la ilusión que les hace a algunos la candidatura a los Juegos Olímpicos de 2020. Digo "algunos", porque realmente conozco pocos. Debe ser que me rodeo sólamente de tristes y desdichados que, aunque reconocen que es mejor organizar unos Juegos que un auto de Fe,  saben también que la ciudad no tiene el alma para abalorios.
Año III, opus 89
A muchos ciudadanos les disgusta el logo. A mí me da lo mismo,
sinceramente.
Yo no cambio una salida al cine un sábado por un partido de fútbol en la televisión, por muy partido del siglo que sea, de esos que cada año tenemos seis. Aún así, a mi me gusta ver el deporte por la tele, sobre todo los Juegos Olímpicos. Me complace encender la pantalla y encontrarme a unos buenos mozos y mozas subidos en unos cajones mordisqueando una medalla y escuchando aplausos. Si se emocionan, es que han acertado a entonar en la megafonía su himno nacional o es que la medalla que muerden les ha salido picante, como los pimientos de Padrón. Si se ríen es que se han vuelto a equivocar de himno, como nos pasa a veces o que les da el subidón de adrenalina en el momento más inoportuno.

Y sí, estaría bonito ver esos Juegos en Madrid. Con mucha ilusión esperaba yo el fallo del Comité que decidió la ciudad que organizaría los juegos del 2012, porque sabía que el Ayuntamiento de Madrid se había gastado un dineral en diseñar futuras instalaciones, parques, vías de comunicación e infraestructuras hoteleras. Y también en organizar las visitas de los delegados del COI, invitarles a flamenco, jamón y a calentarles la cama en el hotel. 

Vaya chasco escuchar el nombre de Londres. Seguro que no les ofrecieron mejor jamón, aunque no opino sobre si les calentaron mejor la cama. Madrid se quedaba con la ilusión intacta y una deuda pública más que regular a causa de los gastos de querer y no poder.

Así que con menos ilusión esperaba el fallo del Comité que debía elegir la ciudad para los juegos de 2016. Madrid se gastó un dineral en ejecutar algunos de los diseños que se presentaron en el concurso anterior y a los delegados que vinieron de visita se les ofreció más jamón, más flamenco y camas más calientes. 

Seguro que Río de Janeiro no les ofreció mejor jamón, aunque en este caso puede que las camas fueran calientes de veras. Madrid se quedó con la ilusión intacta y una deuda pública ya con grado de escandalosa. 

Ahora con poca o ninguna ilusión contemplo la candidatura para el 2020. Ahora que los proveedores del Ayuntamiento llevan tiempo sin cobrar, ahora que la señora alcaldesa ha propuesto que los ciudadanos nos presentemos voluntarios para atender servicios municipales gratis, ahora que se ha reducido la prestación de servicios públicos como la limpieza, ahora que se reducen la inversiones en colegios públicos, ahora que...

...ahora que se pide a todos los madrileños austeridad y solidaridad con los afligidos poderes públicos, vamos a contemplar cómo endeudamos más las arcas para agasajar con más flamenco, mejor jamón y camas a punto de ebullición a los volubles delegados del COI.

Podrán acusarme de ser un estrecho de miras, de no ver que estos sacrificios de ahora traerán prosperidad después. Podrán acusarme de ser un hipócrita que sólo ve derroche cuando las vacas son flacas y no cuando estaban gordas. Podrán acusarme de ser un demagogo, porque criticar a los poderes públicos en estos tiempos es muy fácil. Podrán acusarme de...

¡Bueno, basta ya de acusarme! Yo sólo estaba escribiendo un post en mi blog...

Pero yo les propongo que en vez de jamón, a los delegados se les ofrezca bocadillos de mortadela y que duerman en colchonetas en los duros suelos de los colegios públicos, como las Juventudes del Papa. Que en vez de flamenco,  les pongan el video de los 20 Greatest Hits de la campaña electoral. Y que les lleven de visita andando por las calles medio barridas a ver las instalaciones deportivas de los colegios públicos. 

Y si quieren dormir calientes, que lo digan y les damos una paliza. Pues buenos somos por estos barrios cuando se nos comen el jamón.

2 comentarios:

  1. Jeje, a mi me gustaría calentar a los miembros del COI (que ahora es CIO), y si se acercan, a los del AMA, los del FMI, los ...

    Eso de los juegos olímpicos, después de que se escaparan los de 2012, no me pareció correcto el empecinamiento de Gallardón con seguir y seguir con ello.

    Visto como estamos en 2012, ¡menos mal que se nos escaparon!

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  2. →natsnoC: tienes mucha razón, ¡menos mal que nos dieron calabazas! Ahora tendríamos a los de Moody's rebajando la calificación de nuestros equipos olímpicos.
    Ug

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Sus comentarios son bienvenidos, muchas gracias.

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