domingo, 3 de octubre de 2010

Ser creativamente innovadores

(N. del a.: el día 29-s hice huelga, formo parte del 10% o del 70%, que la hizo, dependiendo del medio de información. Por ello me siento imbécil como un lechón, pero un lechón con honor, que más vale huelga sin barcos, que barcos sin huelga. No me hablen del tema, que me da coraje y muy mal humor, como si me hiciera la vasectomía un jardinero)

Damas y caballeros, he terminado esta semana un cursillo sobre Creatividad e Innovación. Interesante, me atrevería a añadir. (Esta frase me ha quedado muy británica, ¿verdad?). Me ha servido, entre otras cosas, para aprender la diferencia entre “crear” e “innovar”. He aprendido que yo antes era creativo, pero no era innovador. Porque antes de escribir en este blog, el diario de todos ustedes, todo lo que yo escribía se lo llevaba el viento de suroeste, que es el que en Móstoles remueve la hojarasca y trae la lluvia, el mal tiempo y la mala leche corporal.
Sí, pensar, lo que se dice pensar, yo pensaba, pero creaba «de oído», porque nunca llegaba a plasmarlo en un soporte que lo perpetuara. Escribir o dibujar en la parte de atrás de un folleto publicitario tiene normalmente como  destino el contenedor de reciclado, nunca la imprenta. O el relato escrito en un documento Word, residente en el ordenador sin publicarse, acabará su triste vida de ceros y unos en un formateo no planificado del disco duro.
¿Qué estoy haciendo ahora? Innovar, es decir, llevar a la práctica lo que he creado previamente. Ahora publico en este blog todas las tontunas que me pasan por el cráneo, no porque considere que sean joyas literarias, no porque les vea a ustedes necesitados de lectura, sino porque me da la gana que permanezca. Las tontunas son como hijos díscolos, que aunque no nos den motivos para ello, siempre nos hacen estar orgullosos.
Crear es pensar, innovar es hacer. Ahora que lo veo escrito me doy cuenta de que he tenido grabado este principio durante toda mi vida en el reverso del páncreas. Y no lo había leído. ¿De qué demonios nos sirve crear si no es para ponerlo en marcha? Lo que hoy innovo será algo tangible, algo que podremos morder o saborear, algo que acaso luego deberemos de ocuparnos personalmente de destruir, ya que no se lo llevará el viento del suroeste. En otro cursillo me dijeron este otro principio físico, tan cierto como el de Arquímedes o el de Gay-Lussac: «Si no es para intentar cumplirlos, ¿para qué queremos los sueños?»  

Aquí es donde me he caído del caballo, como San Pablo y he visto la revelación  (me viene a la cabeza una canción «entonces vi su cara y ahora soy creyente...») ¿para qué voy a pensar algo si no lo pongo en marcha? Lo que yo innovo no es algo inexistente en términos generales dentro de la cultura escrita, es algo nuevo en tanto que es mío, no es de otro y por esta razón,  me lo pongo de sombrero. Aviso para navegantes, todo lo que se me ocurra lo escribo. El que avisa no es traidor. Existo, luego escribo.

Así que ya saben ustedes que lo que hizo Dios en seis días fue el milagro de La Innovación, no el de la Creación, ya que no bastaba con imaginarse lo que iba a crear, era necesario remangarse el pull over e innovar los ríos, montes, animales y señores. Y todo esto sin existir antes nada en qué fijarse, que tiene su mérito, eso sí que es pensamiento lateral.
Y es muy curioso que la palabra innovar esté tan de moda hoy en día en la empresa española. Después de años y siglos del unamuniano «¡que inventen ellos!», ahora premiamos a todo aquél que es capaz de sacar ases de la manga o conejos de la chistera. Ya era hora, hombre, ya era hora de que yo me incorporara a algo que esté actualmente de moda. Ya era hora de que gastemos menos esfuerzos en adaptarnos a la vida y más energías en crear la vida propiamente dicha.  Ya era hora de -ésta vez copio a Celaya-  «mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo

Por ….Ug


2 comentarios:

  1. Muy bueno,... un día me explicas a qué te dedicas, que me parece a mí que se va a cumplir aquello tan manido de "Dios los cría y ellos se juntan"... ¡otro innovador por aquí!... y lo que es más difícil ¡otro iluso!

    Yo creo que soñar, además de para cumplir los sueños, sirve para pasar el rato... pero no me hagas caso, que hoy no estoy yo muy optimista.

    Este blog promete, Ug, sigue ahí!!!!

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  2. ¡Muchas gracias, salada!
    No sé por qué unos días nos dan cursos para que nos ajustemos a los procedimientos y a la semana siguiente otro curso para que nos saltemos las reglas. Me ha gustado más este último.
    En cuanto a soñar, yo soy un soñador profesional, pero lo que me cuesta es realizar. De ahí la idea de este blog, para no dejarme algunas cosas dentro.
    Ug

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Sus comentarios son bienvenidos, muchas gracias.

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